02 junio 2013

Créditos del BDP individuales superan los comunitarios

En siete años de labor el Banco de Desarrollo Productivo (BDP), a abril de 2013, destinó Bs 1.517 millones en créditos productivos individuales y para asociaciones.
Según los registros del BDP, los préstamos a los propietarios individuales de la pequeña y mediana empresa llegan a los Bs 1.114 millones, superando los créditos comunitarios que están por el orden de los Bs 402 millones.

En este punto, el departamento de La Paz es el que logra una mayor captación de los recursos asociativos, pues se queda con Bs 129 millones, un 32% de los préstamos. Le sigue Santa Cruz, que logró que sus productores absorban Bs 86,5 millones (21,5%).
Al respecto, desde la Federación de Productores Departamental de Horticultores y Fruticultores (Fedehfrut) explicaron que los préstamos otorgados a los pequeños y medianos productores cruceños se centran en la producción de los granos (maíz, sésamo, sorgo y soya), pero que hasta el momento no hay un programa crediticio destinado a los que trabajan con las frutas y hortalizas.

Mientras tanto, Cochabamba es la primera plaza en los destinos de los recursos del Estado dirigidos a los emprendedores, productores y empresarios individuales, pues se queda con el 27,2% (Bs 303 millones) de los créditos; le sigue La Paz con el 24,6% .

Alimentos, el principal destino
De acuerdo con los datos del BDP, de los Bs 1.517 millones otorgado entre junio de 2007 y abril de 2013 un 75,7% (Bs 1.148 millones) fue destinado para la producción de alimentos y es La Paz la región más beneficiada con Bs 260 millones, seguida por Cochabamba, con Bs 254 millones.
Sobre esta predominancia en el sector de los alimentos, Víctor Hugo Vázquez, viceministro de Desarrollo Rural, explicó que los préstamos que hace el Estado precisamente están destinados a garantizar tanto la oferta alimentaria como al incentivo de la siembra del trigo en Sucre, Potosí y Santa Cruz y el apoyo a los pequeños y medianos productores de quinua en La Paz, Oruro y Potosí.

Vázquez remarcó que esta ayuda del Gobierno aún debe llegar a otras regiones del país y que se debe incluir a otros sectores productivos.
Sobre el alcance de estos beneficios, Miguel Choque, gerente comercial de la Asociación Nacional de Productores de Quinua (Anapqui), recordó que en 2011 el Gobierno destinó Bs 84 millones para los pequeños productores de quinua de Oruro y Potosí.

El programa benefició al pequeño productor con Bs 21.000; al mediano desde Bs 21.000 hasta Bs 70.000; y a los empresarios organizados de Bs 70.000 a Bs 350.000.
Choque indicó que hasta el momento el desembolso y avance de estos programas financieros son los adecuados y que esto está permitiendo a los campesinos que aumenten su producción.

Cañeros, los beneficiados
Otro de los pilares donde se apoya el BDP es en el programa de crédito cañero, para lo cual puso a disposición Bs 140 millones con el objetivo de financiar la renovación y ampliación de cañaverales, así como la compra de nueva maquinaria que permita aumentar la capacidad productiva del sector.
Al respecto, la Unión de Cañeros Unagro (Santa Cruz) explicó que ya en 2011 más de 500 productores recibieron un crédito de Bs 39,1 millones para renovar 11.361 hectáreas de cañaverales e incrementar la producción en 2012.

El crédito fue otorgado por el BDP a través del Banco Unión para 19 instituciones afiliadas a la Unión de Cañeros Unagro, el préstamo tiene una tasa de interés del 6% anual y un plazo de pago de siete años.

Sobre la mora del sector productivo desde el BDP indicaron que la misma está entre el 4 y 7%, por lo que consideran que es un porcentaje aceptable y que se lo puede manejar.

Los ganaderos, en espera
En el registro del BDP figura que en 2012 se realizó un préstamo de Bs 38 millones bajo el Programa Nacional de Fomento y Desarrollo Pecuario de Carne y Leche.
Por este préstamo los productores tienen que pagar una tasa de interés anual del 6% y el plazo para cancelar la deuda es de 17 años.
Al respecto, Mario Hurtado, presidente de la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol), sostuvo que varias veces mantuvo reuniones con personal del BDP y del Banco Unión para ver la posibilidad de que los ganaderos de Beni puedan acceder a este apoyo, pero hasta el momento indicó que desconoce si algún afiliado a la Federación de Ganaderos de Beni (Fegabeni) tuvo acceso a este dinero, por lo que considera que estos préstamos tienen un alcance limitado en el sector pecuario del país.

Pocas opciones
En el informe detallado del BDP los otros sectores productivos del país tienen poca participación en el otorgamiento de créditos.
Son los textiles con un 11,9% (Bs 181 millones) los que le siguen a los alimentos y que en criterio de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), el Gobierno prioriza las necesidades urgentes de la población, pero que una vez que se alcancen los objetivos, se debe invertir en otros sectores para generar trabajo y pro- ducción con valor agregado

Cifras

120
Millones de dólares
Es la cantidad de recursos que el BDP piensa colocar este año.

7%
La mora
Según el Banco Unión, este el porcentaje de atraso en el pago.


30%
Para capital de operaciones.
Es lo que el porcentaje que se destina en los créditos grupales.

En detalle

Participación financiera
En la distribución de estos recursos participan los bancos Mercantil Santa Cruz y Unión y Prodem.

Predominio masculino
En los créditos personales, el 78,8% es de los varones y uno 21,2%, de mujeres.

Plazos para la devolución
En los créditos para los plásticos el mayor plazo para su devolución es en Oruro (102 meses).

Aprobaciones asociativas
Es en La Paz, en el área de alimentos en donde se dan más aprobaciones (45) .

Predominan los trabajos personales
Víctor Hugo Figueroa / Analista
Ya van siete años desde que el BDP está presente en la economía nacional a través de sus créditos productivos y la verdad, por los resultados, su impacto no fue determinante.
Considero que en la selección de los sectores y su producción alimentaria primó más un enfoque político que económico.

De igual manera se desprende que La Paz y Cochabamba sean las regiones más beneficiadas con estos recursos, eso no es una casualidad, sino que se trata de un cálculo político que se va a acentuar aún más en este año prelectoral.
Que se priorice solo la producción alimentaria de los granos (maíz, sésamo, soya y trigo) no es algo muy representativo de la canasta familiar, falta impulsar con financiamiento la producción de frutas, hortalizas, verduras y la pecuaria.

Otro indicador que llama la atención es que el grueso de estos préstamos solo esté destinado al cultivo de alimentos y que otros sectores estén descuidados junto al textil, las artesanías, el trabajo del cuero, de los metales y el del desarrollo del turismo.
Solo se apuesta a un sector que, si bien es el más sensible, también es uno de los que son más fáciles de manipular y trabajar políticamente, pues el productor pequeño y mediano siempre necesita recursos y por ello es vulnerable.

Que en el informe del BDP se indique que hay un predominio de los créditos individuales o personales es una señal de que en la mayor parte del país los emprendimientos particulares son una mayoría y no la de una economía comunitaria y de cooperativas; esta lógica funciona en algunas zonas del occidente, pero la inversión individual, el emprendimiento personal sigue siendo la forma más común de hacer economía en nuestro país y eso no se debe desconocer

El apoyo a los más necesitados del país
El Gobierno también maneja otro programa de ayuda, esta vez que los productores más pobres del país, uno de ellos es el Proyecto de Alianzas Rurales (PAR), que hasta el momento benefició a más de 29.000 familias en 110 municipios del país, apoyando a más de 770 organizaciones de productores.
El PAR es un proyecto que fue diseñado con la finalidad de incrementar los ingresos de los pequeños productores rurales organizados. Su objetivo es mejorar el acceso a los mercados de los productores rurales pobres de áreas seleccionadas del país, a través de modelos de alianzas productivas entre pequeños productores rurales organizados y el comprador.
Este programa se creó en 2007 y hasta el momento recibió $us 59,9 millones del Banco Mundial.
En cuanto a la fiscalización, una vez que se aprueba el financiamiento de una alianza, el desembolso de los recursos se realiza mediante hitos (tramos), programados con los productores y que fundamentalmente sirve para saber y controlar cómo se gastará el dinero y en qué tiempos.

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