25 diciembre 2018

La Cepal prevé PIB del 4,3% en 2019; analistas ven economía vulnerable


La economía boliviana creció un 4,4% en 2018 y se estima que mantenga el mismo ritmo de expansión para 2019 (4,3%), un dinamismo que coloca al país, por un año más, entre los más pujantes de la región, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Sin embargo, el pronóstico del Gobierno boliviano es del 4,7%.

La inversión pública ha sido el motor de la economía boliviana en 2018, aunque también destacó el ritmo de expansión del consumo. Los mayores precios del petróleo han tenido un impacto positivo en la recaudación del impuesto directo a los hidrocarburos -que a octubre de 2018 acumuló un crecimiento del 22%- y, de esta manera, los ingresos fiscales en su conjunto presentan un alza del 5,6% en este periodo.

No obstante, el mantenimiento de un tipo de cambio fijo en la práctica y los menores flujos de capitales han redundado en una contracción significativa de las reservas internacionales este año.

El informe detalla que el PIB por habitante cerrará con un aumento del 2,9% en 2018 y una inflación cercana al 1,3%, mientras que el desempleo a julio de 2018 se ubicó en torno al 4,1%, y se aumentó un 3% el salario mínimo, que acumula en la última década un incremento real de más del 130%.

El Banco Central de Bolivia (BCB) ha mantenido estable el tipo de cambio nominal, lo que ha favorecido niveles de inflación bajos. La balanza de pagos terminará con un déficit de $us 1.423 millones en la cuenta corriente y también números negativos de $us 332 millones en la cuenta de capital y financiera.

Para 2019, se prevé que el impulso de la inversión pública tanto en infraestructura y energía como en los sectores de salud y educación, unido a un crecimiento sostenido del consumo, permitiría que la economía muestre un ritmo de expansión similar al de 2018, con un crecimiento estimado en 4,3%.

Hace tres semanas, el ministro de Economía, Mario Guillén, informó de que el Presupuesto General del Estado para 2019 proyecta un crecimiento del Producto Interno Bruto del 4,7% y un déficit fiscal del 6,98%.

Mirada de expertos


Para el extitular del Colegio de Economistas de Santa Cruz José Alberti, el informe de la Cepal, al igual que de otros organismos internaciones y think tank, pronostica un crecimiento menor para América Latina y el Caribe en torno al 1,5% y 1,8% para 2019. Bolivia, al ser una economía pequeña y abierta, es altamente vulnerable a los shocks externos y a la interdependencia comercial con países de Sudamérica.

En ese sentido, afirmó que el panorama para 2019 es desalentador porque se advierten tres limitaciones que condicionarían el crecimiento económico regional. El encarecimiento y mayor volatilidad de los mercados financieros, precios de los commodities estancados y debilitamiento del comercio global explicado por las tensiones entre China y EEUU.

Para Alberti, Bolivia no ha podido salir de su estancamiento económico desde 2014 y para sortear la espiral contractiva se se requiere de políticas públicas para promover exportaciones, atraer inversiones y desmontar regulaciones regresivas -control a la producción y a los precios-.

Desde la perspectiva del economista Carlos Schlink, el crecimiento de la economía de Bolivia no va a superar el 4%, porque sigue siendo altamente dependiente de las materias primas, el precio del petróleo ha caído el último mes y el de los minerales sigue igual tendencia; Brasil y Argentina consumen menos gas, el TGE no tiene dinero para sostener la inversión pública alta, los préstamos están llegando al límite y el país está sobreendeudado.

En el ámbito del sector privado, Schlink advierte mucha incertidumbre por la coyuntura política y cree que este sector relegará la toma de decisiones. “Se vislumbra un 2019 muy oscuro, bajo crecimiento, mayor informalidad y crecimiento del desempleo”, dijo.

Observan el déficit


“Argentina y Bolivia muestran un empeoramiento de su saldo en relación con el PIB, comparando el promedio histórico de la década previa”, señala el informe de la Cepal y agrega que el aumento del déficit en cuenta corriente ha sido generalizado y se produce en 15 países de América Latina, incluidas las grandes economías.

Sobre el tema, José Luis Parada, asesor de la Gobernación de Santa Cruz, dijo que el país, a pesar de haber tenido cinco veces más ingresos, igual siguió prestándose y en 2019 Bolivia ingresará a su sexto año de déficit fiscal. “La deuda que era de $us 2.000 millones en 2006, ahora es cerca de $us 10.000 millones y se espera que para 2019 aumente a $us 12.000 millones, según el Presupuesto General del Estado”, precisó.

Para el ministro Guillén hay un déficit de infraestructura que debe resolverse. “Esperamos ahorrar para financiar ese déficit o nos endeudamos”, dijo.

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