21 septiembre 2018

20 septiembre 2018

Banco BISA y BISA Safi enseñaron todo sobre las finanzas a jóvenes

Expertos de Banco BISA y BISA Safi capacitaron a más de 500 jóvenes en temas económico financieros durante la primera versión de las Jornadas de Formación Financiera Integral (FFI), que se realizó a principios de esta semana en La Paz, en el cine “6 de agosto”.

Entre las temáticas abordadas estuvieron: ¿Por qué es tan importante ahorrar desde jóvenes? ¿Cómo gastar o invertir el dinero? ¿Cuáles son los beneficios de los productos y servicios digitales de la Banca en Bolivia? ¿Qué es una SAFI y cómo ganar dinero con este fondo?

“Los temas elegidos son del día a día y muy útiles para que los jóvenes inicien su vida financiera con responsabilidad, confianza, bien informados y listos para emprender proyectos o ahorrar”, sostuvo Franco Urquidi, vicepresidente de Negocios de Banco BISA, entidad que lleva a cabo esta actividad con su Programa de Educación Financiera Creando Futuro.

Las jornadas se dieron en alianza con el Instituto de la Juventud, dependiente de la Secretaría Municipal de Desarrollo Social del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz. Este año se unió también BISA Safi y en las siguietes versiones lo harán las otras empresas que integran el Grupo Financiero BISA.

“Nos complace el interés y la inquietud que tienen los jóvenes por conocer otros aspectos del mundo financiero como los relacionados a los seguros de vida, seguros médicos, entre otros, que aportan a su cultura financiera”, añadió Urquidi.

Los capacitadores de BISA Safi hablaron de “los fondos a fondo” y dieron a conocer qué es una inversión, qué se debe tomar en cuenta al hacer una inversión, quién puede garantizar (o no) una inversión, qué es un fondo de inversión, qué tipos de fondos de inversión existen, quiénes pueden invertir en un fondo de inversión abierto, qué requisitos se requieren para formar parte de un fondo de inversión abierto, entre otros. ////




17 septiembre 2018

Bajo crecimiento de la región puede aumentar la informalidad

La informalidad disminuyó en la región, y en Bolivia bajó entre 7 a 8 puntos porcentuales. Julián Messina, economista investigador del departamento de investigación del banco Interamericano de desarrollo (BID), advierte que debido al escaso crecimiento en la región, algunos trabajadores podrían verse obligados a volver al mismo.

“Esto sería desafortunado, y no sólo debido a la pérdida de la red de protección de seguridad social que significa un empleo en el sector formal. La formalidad también contribuye a la igualdad y, a su vez, la igualdad promueve un sentido de justicia y cohesión social. Se trata de valores que merece la pena mantener, y a los responsables de las políticas públicas competerá decidir cuál es la mejor manera de conseguirlo”, señala en su artículo a menor informalidad, menor desigualdad.

ANÁLISIS

Trabajar en el sector informal, como lo hacen aproximadamente la mitad de los latinoamericanos, quiere decir trabajar en la sombra. A menudo implica trabajar para empresas que no están registradas legalmente, que no pagan impuestos ni cumplen las regulaciones laborales, reflexiona Messina en el comienzo de su artículo.

Pero no sólo no cumple las leyes laborales, sino también el trabajador se ve privado de la seguridad social y de pensiones contributivas.

“Generalmente significa tener un progreso laboral limitado, puesto que la mayoría de las empresas que emplean a trabajadores informales hacen poco o nada para capacitar su fuerza laboral. Por estos y otros motivos, hace tiempo que los economistas han descrito la informalidad laboral como una de las grandes lacras de América Latina”, señaló.

SECTOR FORMAL PAGA MÁS

La informalidad también está estrechamente asociada con otra característica endémica de los mercados laborales en América Latina, a saber, los altos niveles de desigualdad.

“En un libro publicado recientemente, La desigualdad salarial en América Latina, Joana Silva y yo analizamos el fenómeno. Mostramos cómo la disminución de la informalidad influyó en la notable disminución de la desigualdad que se produjo entre comienzos de la década del 2000 y 2012, cuando la desigualdad salarial disminuyó en 16 de los 17 países que estudiamos”, dijo.

Asimismo, señala que la brecha salarial entre el sector informal y el formal es mayor entre los trabajadores poco cualificados que en los altamente cualificados.

Detrás de ese hecho es probable que influyan una combinación de factores, entre ellos el mayor impacto en el sector formal de los salarios mínimos en el aumento de la remuneración de los empleos de baja cualificación con respecto a los empleos altamente cualificados.

Sin embargo, cualesquiera sean los motivos concretos, cuando se observa esos dos hechos juntos, se llega a la conclusión de que las reducciones generalizadas de la informalidad previsiblemente limitarán la desigualdad en dos dimensiones, a saber, entre los trabajadores con habilidades similares y entre los diferentes niveles de habilidades, explicó.

REDUCCIÓN EN INFORMALIDAD

Entre 2002 y 2012, la informalidad disminuyó debido a un crecimiento sostenido sin precedentes y a una mayor vigilancia del cumplimiento de las normas laborales. Disminuyó en más de 10 puntos porcentuales en Brasil, Perú y Uruguay; en 7-8 puntos porcentuales en Argentina, Bolivia y Chile; y en 2 puntos porcentuales en México.

Menciona tres hechos que hicieron que la informalidad baje en la región, como una menor informalidad significa un salario más equitativo entre los trabajadores con niveles similares de habilidades y una disminución de la brecha salarial entre trabajadores altamente cualificados y poco cualificados.

Y la formalización creciente de los trabajadores poco cualificados constituyó un tercer factor que disminuyó la desigualdad. Al observar el conjunto de estos factores, el análisis de nuestro libro sugiere que la disminución de la informalidad contribuyó a reducciones considerables de la desigualdad en Argentina, Brasil y Perú. Jugó un rol similar en Bolivia, Chile y Uruguay, aunque en menor medida.

Bolivia con dependencia de precios de materias primas


En los últimos años, Bolivia no avanzó en la diversificación de la oferta, y es por ello que sintió los efectos de los bajos valores de las materias primas, en el mercado internacional, en especial el petróleo, también los minerales. En su informe de Política Monetaria del Banco Central de Bolivia (BCB), observa que a partir de 2011 el choque externo de precios internacionales generó caídas en los términos de intercambio de la región, siendo la economía boliviana la más afectada.

En su momento, el analista económico José Gabriel Espinoza señaló que las exportaciones no tradicionales bajaron en los últimos años, y la tendencia apunta a seguir disminuyendo su participación, debido a la falta de una política para promover la producción con valor agregado y la exportación de productos renovables.

A su vez, los exportadores del país lamentaron que en los 10 años de Gobierno, el comercio exterior no haya sido prioridad para las autoridades, y mediante su modelo económico social comunitario sólo miraron el interno.

El actual presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), Wilfredo Rojo, lamentó que las autoridades nacionales no tengan una política de relacionamiento externo en lo económico, y se siga alentando la política antes que lo productivo.

Ese panorama se confirma en el libro un siglo de economía, presentado por Konrad Adenauer Stiftung, que en el capítulo tercero sobre la historia de los patrones comerciales de Bolivia (1900-2015), escrito por Beatriz Muriel Hernández, señala que los minerales, en el auge los precios internacionales, su participación aumento a un porcentaje de 36 por ciento en 2011, pero que éste cayó posteriormente a 26 por ciento.

De acuerdo con información de la Unidad de Análisis de Política Económica (Udape) 2016, durante 2005-2011, los precios crecieron a una tasa promedio anual de 20,3 por ciento, mientras que el volumen incrementó en 5,2 por ciento.

En los años posteriores ambas tasas registraron una tendencia negativa, señala Muriel.

MENOS RECURSOS

Los bajos ingresos por concepto de los precios bajos del gas, a consecuencia de un valor menor del petróleo en el mercado internacional, obligó al Gobierno a disminuir los presupuestos municipales, departamentales y universitarios, y en mínima proporción el central.

En 2016, la Fundación Jubileo señaló que la caída de la renta por hidrocarburos, como efecto de la baja de precios internacionales, y una disminución de las recaudaciones de impuestos tendrían este año una consecuencia directa en la disminución del presupuesto de gobernaciones y municipios, de más de 20% de ingresos por transferencias.

Recordaba que en el segundo semestre de 2014, después de cuatro años en que el precio del barril de petróleo estuvo, en promedio, alrededor de 90 dólares, comenzó a disminuir drásticamente. Esta merma de recursos se reflejó en los presupuestos de las gestiones 2015 y 2016.

Para la gestión 2016, si bien se ha considerado un precio referencial del barril de petróleo de 45,16 dólares, el actualmente observado está nuevamente por debajo de lo previsto. Entre la recaudación efectiva del año 2014 y el presupuesto 2016 se registró una disminución de 53%.

RECUPERACIÓN

En el PGE 2018, el precio referencial fijado por el Gobierno para la base del presupuesto del barril de petróleo es de 45,5 dólares, sin embargo, el valor estuvo por encima de los 60 dólares, lo que permitió a la administración recibir más ingresos, y recibir más recursos, un incremento de 15,8 por ciento.

Es así que los ingresos por regalías hidrocarburíferas y el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) subió de 9.693 millones de bolivianos a 11.227 millones, y por ello la reformulación del presupuesto registró un incremento.

En su informe del ministro de Economía y Finanzas Públicas, Mario Guillén, ante el pleno de la Cámara de Diputados, argumentó el aumento debido a que el precio del petróleo observado (Enero-Septiembre 2018) en promedio alcanzó a 67 $us/Bbl, superior al programado en el PGE 2018 de 45,5 $us/Bbl.

Tanto el presupuesto consolidado como el agregado se incrementaron, de 214.650 millones de bolivianos a 218.625 millones, en porcentaje significa 1,9 por ciento, mientras que el segundo aumentó de 284.437 millones a 290.032 millones, un 2 por ciento.

La reformulación del presupuesto es una muestra de la dependencia de la venta de gas para subir o bajar presupuesto, todavía los ingresos por otras vías está en rezago, y la baja del valor de las materias primas afecta al Tesoro.

15 septiembre 2018

Video Desafíos y Perspectivas Económicas para América Latina - Fernando Lorenzo

Crisis argentina Banqueros discrepan con empresarios

Mientras el sector productivo del país expresó su preocupación por el impacto de la crisis argentina en el sector productivo nacional, el secretario ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), Nelson Villalobos, desestimó tal hecho en el vecino país y minimizó un posible contagio.

Sin embargo Argentina adeuda 250 millones de dólares por dos facturas de gas natural, según declaró el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez. La industria demandó a media semana medidas concretas del Gobierno.

Según Villalobos, la entidad privada hizo una evaluación de las posibles consecuencias que puedan derivar de la crisis en el vecino país y concluyó que no existe un “movimiento inusual” de divisas en las zonas fronterizas.

INQUIETUD

“Había inquietud respecto a lo que estaba sucediendo en algunos países vecinos, particularmente en Argentina, desde la banca se hizo un análisis, una evaluación y no percibe que haya un impacto severo en nuestra economía”, informó a los periodistas.

Precisó que Asoban hizo una evaluación en zonas fronterizas con Argentina, como en Yacuiba, donde se evidenció retiros importantes de dinero, como se temió tras la crisis en el vecino país.

“Sin duda estos fenómenos hacen que haya un mayor flujo de productos, de Argentina a Bolivia, pero no percibimos que haya grandes impactos o trastornos por esta condición”, insistió.

Hay 10,7 millones de cuentas de depósitos



Hasta agosto, el sistema financiero nacional registró 10,7 millones de cuentas de depósito, 4,9% más al anotado a diciembre de 2017, cuando llegó a 10,2 millones, reportó la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI).

De acuerdo con la entidad, el mayor número de cuentas de depósitos se registró en bancos múltiples con 7,5 millones, mientras que la banca pública pasó de 1,4 millones de cuentas a 1,6 millones en el período mencionado, un 10,9% más.

La ASFI indicó que los ahorros del público en el sistema financiero llegaron a Bs 168.430 millones, de los cuales el 47,9% son de plazo fijo, 31,6% en caja de ahorros, 17,7% en depósitos a la vista y 2,7% en otros.

El número de personas que tiene préstamo o crédito llegó a 1,5 millones, 2,2% más al registrado en 2017. El informe también indica que la cartera de créditos llegó a Bs 163.909 millones, de los cuales Bs 50.430 millones fueron destinados al microcrédito, Bs 41.642 millones a vivienda y Bs 34.885 millones al crédito empresarial, entre los más representativos.

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