16 julio 2013

Banco Mundial cautiva al Gobierno con “nueva actitud”

La reciente visita al país del presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim, puso en evidencia la buena disposición del gobierno de Evo Morales para interactuar con este organismo internacional, olvidando las constantes y ácidas críticas hechas desde hace mucho, tanto al mismo Banco Mundial (BM) como al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El motivo de este viraje es explicado por el viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez, quien afirma que ahora hay “bastante buen relacionamiento” porque el BM demostró en el último tiempo “un cambio de actitud” y que su nuevo presidente, en alusión a Kim, fue uno de los impulsores de ese cambio.

“El presidente del Banco Mundial no viene a dar recetas, sino a apoyar a las recetas y políticas nuestras, a programas nuestros desarrollados desde los ministerios. El Banco Mundial ya no chantajea, ya no condiciona”, señaló Morales en un discurso tras la firma de un acuerdo de entendimiento comprometiendo para Bolivia un crédito de hasta 150 millones de dólares para financiar proyectos productivos en Bolivia el próximo año, “con un interés anual de menos del 1 por ciento, con 20 años de plazo y sin ningún condicionamiento”, resaltó Morales.

La implementación de la fase II del Programa de Alianzas Rurales (PAR) es uno de los proyectos que se apoyará, al igual que otros programas como el de producción orgánica de quinua y otro de camélidos.

“Antes imponían recetas, condicionaban, hoy el Banco Mundial ha expresado que más bien son socios”, reitera Vásquez para luego explicar que se trata de hacer un trabajo conjunto en el que el BM plantea “aprender” de las políticas públicas nacionales en el área rural, a las que considera exitosas.

“No damos recetas (...) queremos que nos vean como un socio, que no sólo viene a compartir conocimiento, sino a aprender cómo Bolivia logra 800 alianzas rurales que benefician a miles de personas”, dijo Kim en Cliza, el día de su visita, en lo que parecía una alusión a las pasadas críticas de Morales.

Recordó su lucha contra el BM y su respaldo a las campañas para que se cerrara. “Afortunadamente no cerramos el banco, pero sí creo que ayudamos a cambiarlo, a convertirlo en una institución que escucha a los países, a enfocarse en los más pobres, en los más excluidos”, dijo.

Ya antes hubo aires de cambio en el BM y Kim fue “uno de los que generó esos cambios”, dijo Vásquez.

Para el analista económico y expresidente del Banco Central, Armando Méndez, no hay ningún cambio en el BM y considera que Kim sólo dio un hábil discurso políticamente correcto. El analista Julio Alvarado coincide en la opinión, aunque con más dureza, pues señala que fue un discurso “demagógico” y que el BM continúa cumpliendo su objetivo, que es del acomodar créditos para generar ingresos.

Mientras que el analista y presidente de la Fundación Milenio, Roberto Laserna, hace notar que Kim no pertenece al ámbito económico y que ser un académico hace que tenga otra perspectiva; pero no se debe perder de vista que la afabilidad demostrada está relacionada con el hecho de que el BM es un organismo multilateral cuyos países miembros son socios y clientes a la vez y aunque Bolivia redujo sus necesidades de crédito, es más cliente que socio y es un cliente al que hay que acomodarle créditos.

Kim es antropólogo, según Jaime Bayona, con quien fundó, hace más de 15 años, la ONG “Socios en Salud” para brindar atención primaria en salud y luchar contra la tuberculosis multifarmacorresistente, en el poblado peruano de Carabayllo.

El 30 de junio pasado, Kim retornó a Carabayllo, donde se encontró con expacientes de tuberculosis, ahora ya curados.

Una reseña de su visita, publicada en el sitio web del BM, señala que su trabajo en esa comunidad “sembró la semilla” de su actual visión sobre el derrotero que pretende darle al BM en su “lucha contra la pobreza”.

Kim, de origen coreano, también es médico y fue rector de la universidad Darmouth College.

Méndez insiste en rechazar la idea de cambio en el BM bajo la presidencia de Kim, pues considera que él es “un hombre hábil que hace un buen discurso político” y que el BM “es una entidad política que se adapta al entorno”.

Alvarado opina que Kim es “un hombre inteligente” que prefirió ignorar los ataques pasados al BM de parte de Morales y se limitó a cumplir con su papel.

Laserna señala que por su formación en ciencias sociales y su anterior área de trabajo, Kim es “distinto” al perfil de otros ejecutivos del BM y que puede tener la intención de darle una mayor apertura al organismo; sin embargo, debe enfrentarse a una estructura interna muy difícil de romper y una “inercia burocrática muy difícil de cambiar”, por lo que “siendo realista, lograr algún cambio requiere más que sólo voluntad”.

ENTREVISTA

Oswaldo Gutiérrez, analista y doctor en economía

"El impacto positivo del BM depende de la gestión del Estado"

El GBM ha acordado con el Gobierno boliviano una alianza estratégica hasta 2015 que propone un programa de operaciones de crédito y de actividades de conocimiento en desarrollo productivo sostenible, cambio climático y gestión del riesgo de desastres, desarrollo humano y acceso a servicios básicos y eficacia del sector público.

¿Cuáles las perspectivas de este acuerdo para Bolivia? Puntualizo algunos antecedentes y es que, primero, es importante distinguir al Banco Mundial (BM) del Fondo Monetario Internacional (FMI). El BM es una institución de desarrollo que otorga asistencia financiera a los países más pobres, en tanto que el FMI es una institución cooperativa que procura mantener un sistema internacional ordenado de pagos e ingresos.

Segundo, el FMI vigila el sistema monetario de 156 países que lo integran, en tanto que el BM es como una cooperativa donde 187 países miembros son accionistas.

La mayor crítica es al FMI, pues dicta políticas restrictivas, es un ejecutor del denominado “Consenso de Washington”, que está concebido para promover y garantizar la expansión económica de los países industrializados. El PNUD propone que el BM debería establecer su papel como intermediario compensatorio entre los países en desarrollo y los mercados internacionales de capital.

Tercero, actualmente, el BM tiene un capital de más de 175.000 millones de dólares. La cartera del Banco en Bolivia incluye 13 proyectos de inversión que suman 502 millones de dólares y aproximadamente 250 millones en nuevos proyectos y comprometió un crédito de hasta 150 millones para financiar proyectos productivos el 2014.

En este contexto, el impacto positivo del BM en el país, al parecer, depende más de la capacidad de gestión del Estado Plurinacional que del BM.

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